29 de febrero. Un día raro. Un día para los que somos raros, supongo. Parece que es un día que está de más en el calendario.
Como yo.
Poco que decir, cuando estás deprimido siempre tienes poco que decir. Así están las cosas.
Putas hormonas y puta empatía.
miércoles, 29 de febrero de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
Seguro
Te esfuerzas. Pones toda tu energía. Te molestas en ponerte en el lugar del otro. Arriesgas. ¿Para qué? Para que no lo note. Para que se meta en su mundo interior y no vea todo lo que estás haciendo. Para nada. Para nada. Para nada.
¿Y qué haces? Pues sigues sin perder la esperanza. Continúas con tus esfuerzos. Seguro que en algún momento se dará cuenta. Seguro que si tienes paciencia tu trabajo se verá recompensado. Seguro que todo llegará, aunque tarde un poco.
Seguro.
¿Seguro?
ES SOLO UNA ILUSIÓN. LA SEGURIDAD ES SOLO UNA ILUSIÓN. NADA MÁS QUE UNA ILUSIÓN. UNA ILUSIÓN QUE NO SABRÉ NUNCA SI MERECE LA PENA TENER. UNA ILUSIÓN DE LA QUE NO ME PUEDO DESPRENDER. PERO UNA ILUSIÓN. NADA MÁS QUE ESO.
Y con esta ilusión sigues intentando sacar paciencia de donde no la hay. Sigues luchando por una causa que, siendo fiel a la verdad, es posible que ya esté perdida. Pero ahí sigues.
Seguro de ti mismo.
¿Seguro?
martes, 14 de febrero de 2012
El mejor regalo. (O el resultado de un San Valentín solitario en compañía de Alfonso XIII)
Otro día más, un día cualquiera de este mes que está siendo el más frío de todo el invierno. Me da igual que sea San Valentín. Un día para los enamorados no tiene sentido para mí.
El amor no es cosa de un día. Eso se demuestra todos los días. No está mal que exista un día para recordárnoslo, pero lo que sí que veo mal es en lo que se ha convertido: una fiesta consumista en la que a la fuerza hay que regalar algo, cuanto más caro mejor.
Eso es absurdo. Perfumes, joyas, bombones, flores, ridiculeces varias, que no dicen nada, no dicen ni siquiera qué pasó por tu cabeza cuando las compraste.
¿El mejor regalo?
El mejor regalo es quedarte junto a la persona que quieres.
Es dedicarle algo bonito y ridículo que la haga sonreír.
Es decirle te quiero de la forma que tú quieras decírselo.
Eso sí que son buenos regalos.
Todo el mundo sería un poco más feliz si recibiera regalos como estos más a menudo. Yo incluida, por supuesto. Aunque parezcan chorradas.
Porque a veces las chorradas como estas son las que nos alegran el día, las que nos hacen salir del vórtice de estrés y pensamientos negativos que están a la orden del día en nuestras vidas. Todo se ve mucho mejor si te sientes querido.
Felicidades a los que estéis enamorados y paséis todos los días junto a alguien que os ama. Espero que seáis conscientes de la suerte que tenéis.
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