viernes, 30 de julio de 2010

UN ALMA EN DOS CUERPOS


Dedicarle esto a alguien muy especial...
A una amiga; pero no una cualquiera.
Una que seguramente me asesinaría si alguien aparte de nosotras descubriese que estas líneas se refieren a ella.

Nuestra amistad se remonta a un tiempo del que no conservo recuerdos, pero lo único que se es que nos hicimos amigas y ya no nos separamos...
Le estoy tan agradecida por todo lo que ha hecho...
Pero todo es una palabra demasiado amplia, así que voy a concretar:

- Gracias por soportar mis desequilibrios emocionales
- Gracias por seguir junto a mí pese a la exclusión que sentía de pequeña (yo obviamente)
- Has estado en mis momentos depresivos y con todos mis complejos
- Aguantaste todas mis imprudencias y locuras de hace unos años
- También aguantaste, y sigues aguantando, mis cambios bruscos de humor
- Y no olvidemos mi extravagante forma de pensar en la muerte y en los órganos y demás...
- Gracias por no salir corriendo al darte cuenta de que cada vez tendrás que soportar más de mis bienintencionadas y raras paranoias
- Es estupendo que, aunque confío demasiado en personas que, lo reconozco, no lo merecían, tú nunca me has echado nada en cara, solo has estado junto a mí.
- Y no digamos ya el tema en el que nunca estaremos de acuerdo: la fe, la religión, y las cosas que escapan a la razón... esas cosas en las que yo creo y tú no.
- Además de un larguísimo etc... que no cabría en todo el ciberespacio! =)

Pues TÚ has estado ahí, demostrando que nunca he estado sola, por mucho que pudiera pensarlo. Y siempre has sabido, y sigues sabiendo, lo que necesito: a veces una sonrisa, tu compañía y ese abrazo que no me das pero que muestras en tus ojos; otras, un pequeño reproche dirigido a mí o a la persona que ha hecho que me ponga triste, reproche tras el cual no puedo evitar sonreír.

Pero tú no te reduces a este especial vínculo que nos une: eres mucho más.
Inteligente.
Creativa.
Con un corazón que se sale de lo habitual en nuestra especie: por mucho que la razón diga que está hecho de tejido muscular, yo te diría que es de algo más bello y valioso que el oro, ¡seguro!
Sincera... si no dice la verdad se calla.
Muy hermosa, tanto por dentro como por fuera. Y no porque lo diga yo (que también).
Despiertas simpatía en los demás, mucha más de la que serías capaz de imaginar.
No temes mostrarte como eres.
¿Sabes cómo creo que eres? ÚNICA E INIMITABLE.

Esto, ya sé que es raro viniendo de alguien que aún no tiene dieciséis años, pero me ha venido a la cabeza una cita de Aristóteles genial:

"UN AMIGO FIEL ES UN ALMA DIVIDIDA EN DOS CUERPOS"

Puedo afirmar que, aunque según esto todos estaríamos divididos, yo disfruto desde hace mucho tiempo de mi alma al completo, porque tu eres ese otro trozo de mi alma que habita en otro cuerpo.

Desgraciadamente, las palabras tienen sus limitaciones, y no me permiten plasmar todo lo que siento, pero hay algo que sí puedo decir: que nunca dejaremos de sorprendernos la una a la otra.
¡Jamás!

En fin... creo que me dejo algo (sería imposible no dejarse nada en una descripción tuya, eres tan amplia como,... una galaxia? Oye no va mal intencionado eh...).
Pero creo que puedo haberte hecho sentir algo incómoda, así que lo dejo ya. Y no te preocupes: nadie lee nunca nada de lo que escribo, así que...

GRACIAS POR SEGUIR JUNTO A MÍ

domingo, 18 de julio de 2010

ENCENDER EL INTERRUPTOR

.....
.....
.....
.....
.....
.....
.....

Gran espacio vacío en el que debería haber algo, o tal vez alguien,... y sin embargo no hay nada de nada.
No conozco el motivo, pero así es. Tal vez sea por el calor, o quizá porque cuando estás a gusto no tienes nada en lo que pensar.
Pero todo eso es pura conjetura, porque la verdad es que no lo sé y no creo poder descubrirlo, ni siquiera sé si me gustaría disponer de esa posibilidad.
Bah!! Estoy desvariando de nuevo! Porque cuando dejo rienda suelta a mi cerebro, casi de inmediato empieza a ser negativo y a decir cosas que no son ciertas.
¿La verdad? La verdad es ésta:
Ese espacio no está vacío, solo lo parece si no miras con detenimiento.
En él están todos los algos y los alguienes que me importan.
Y nada más.
Nada más que eso.
Y soy feliz. Tal vez podría serlo más, pero me conformo con este estado medio del que dispongo.
Mientras me permita ayudar a los demás a que haya algo de luz en sus vidas, no me importa.

Es que eso es lo más bonito que he conseguido hacer por los demás en estos casi dieciséis años que llevo sobre la superficie del planeta: iluminar la vida de otros.
Porque, desgraciadamente, hay muchas personas que viven en la oscuridad... ¡con lo fácil que es darle al interruptor de la luz!
Y como están demasiado ocupados hundiéndose cada vez más en su propia desgracia, yo cojo, me acerco, busco el interruptor y les vuelvo a encender la lucecita...
A veces cuesta, porque me han escondido ese interruptor (creo que una vez tardé más de un año en conseguir encenderlo totalmente, pero el caso es que lo conseguí). Pero yo soy muy perseverante, que es como decir que soy muy cabezota, y no me rindo.
Pese a que luego tal vez ni lo recuerden, o nunca se hayan dado cuenta, para mí es muy gratificante volver a ver una sonrisa auténtica en una cara que antes solo expresaba tristeza.
Está guay ser una iluminadora.
¿No os parece?