domingo, 8 de diciembre de 2013

Un paso tras otro

La mañana apenas despuntaba, y Luna ya estaba frente a un papel, como solía ocurrir... Y escribía, usaba el papel como un pensadero, mientras su corazón palpitaba agitado, angustiado, deseoso de liberar la presión a la que estaba sometido en aquel preciso momento.

"Sigue avanzando, por tu propio camino. Da igual que no sea fácil. Da igual que tus pasos sean reducidos a una sucesión de errores... Porque puede que te equivoques, sí, pero eso lo juzgas tú, nadie más.
No seas lo que quieren que seas.
Sé lo que quieres ser."

Notas de piano suenan en la lejanía, mientras una lágrima asoma en la mejilla de Luna.
No, no piensa llorar... no por alguien que no merece ni una sola de sus lágrimas. En su lugar sonríe.
Porque el mundo no la volverá fría e insensible. Nunca.
Porque esta partida la ganó ella desde la primera jugada... le pese a quien le pese.
Suelta la pluma y la deja sobre el escritorio, mirando lo que acaba de escribir.
Y, con una sonrisa de oreja a oreja, lo rompe en mil pedazos.

No necesita un papel para recordar eso, pues conforme lo escribía, las palabras habían quedado grabadas a fuego en su corazón.

Un paso tras otro, un paso tras otro... avanzando en la dirección correcta.

"Sé lo que quieras ser. Siempre."