viernes, 19 de agosto de 2011

DESEO CONCEDIDO

Un grito a mi lado. Aunque son las 10.25, no es posible tener tranquilidad por más tiempo... Y no me gusta. No me gusta porque las mañanas son MI momento, cuando sólo estoy yo despierta y puedo hacer lo que me apetezca sin oír a nadie hasta las 12 y algo como mínimo. Bueno, también es verdad que tengo que estar pendiente de lo que necesite mi yaya (quiero decir, mi abuela), porque la mujer cada día hace menos, se siente insegura al caminar y a veces la memoria le falla tanto que no se acuerda ni de cuánta insulina tiene que pincharse... pero ayudar a mi yaya es algo que no me importa hacer (aunque a veces es algo muy pesado, para ser fiel a la verdad).

Lo que intento decir es que me gusta estar sola por las mañanas.

Pero como es algo tan difícil de entender para la persona que está viendo la tele junto a mí, tendré que renunciar a mi momento.

No importa: tengo más cosas que hacer, hoy estoy yo de responsable (vaya chiste, YO responsable...) porque mi madre se ha ido al médico y no va a volver hasta quién sabe cuando, porque nuestra médica no se puede decir que se preocupe por el paso del tiempo... perfectamente puedes estar dos horas esperando y otra hora más en consulta.

A pesar de eso, se la quiere mucho.

Así que me voy, no me lío más a escribir, porque estoy comenzando a notar que me ha salido un engendro muy difícil de entender.

Seguro que al irme le hago un favor: yo sé que no está viendo realmente la serie esa para tonticos que dan en la Neox. Lo que quiere es que me largue para ponerse a jugar aquí, porque considera que sus juegos son más importantes que mis locuras.



Y siendo así...

DESEO CONCEDIDO

Porque, aunque a veces es un poco inoportuno, quiero muchísimo a mi hermano pequeño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario