lunes, 20 de octubre de 2014

Noches de luna nueva

Luna sonreía a su camarada invisible en el firmamento nocturno. Las noches de luna nueva eran extremadamente bellas. 
"No siempre te veré, pero siempre estarás ahí, hermana". 

Agitó la cabeza, dejando que sus cabellos se meciesen con la suavidad de la hierba de los prados. Los días duros eran menos duros cuando la ciudad callaba y en su interior resonaban más las canciones que las presiones. 
Puede que todo la supere. Pero eso lo decidirá el tiempo, no su rendición prematura.

La pequeña cierra los ojos, perdiéndose el saludo de Heimdall desde lo alto. Nunca se ha planteado lo que significa la marca de nacimiento, y puede que sea mejor así.  

Algún día os contaré la historia de por qué Luna nació con la runa Algiz en el costado derecho. 
Pero alguien la cuida, y espera con toda su alma recibirla en Valhalla. 
Porque no todos los guerreros necesitan una espada para luchar. 

domingo, 19 de octubre de 2014

Desvanecerse

El punto de apoyo se ha desvanecido. Por mucho que lo esperes, nunca estás preparado.
Ya no queda nada, solamente su desgastada muleta contra la pared.
No me gusta sumergirme en aguas oscuras. Demasiado ahogada en mi interior como para disfrutarlo. Me limito a flotar, flotar como un cadáver mientras aún pienso. Aún veo en mi mente la sonrisa que ahora es sombra.
Lágrimas de sangre, sangre de la que renaces, una y otra vez, buscando nuevos finales... a veces sin cambiar los principios. Mientras, guardas la esperanza de un día despertar y no sólo ver con los ojos.
Y sigues pensando, y retumba en tus tímpanos el sordo impacto de la muleta al caer contra el duro suelo de la realidad. Lo importante al fin y al cabo no es que sea real o no, sino la angustia ahogada que ocultan tus ojos, tus manos, todo tu ser.
Dibuja hojas secas en la arena, que los castillos en el aire siempre se desvanecen. Como nosotros.
Sonríe, asiente, saluda, olvida.
¿Tú podrías? Porque, en mi caso, ya sabemos la respuesta.
Tararea a Wagner para mí, donde quiera que estés. No tardaré en llegar.
En romper con esta muleta la ventana y fundirme con el caos metacromático más allá.
En buscarte.
En encontrarme.