lunes, 20 de octubre de 2014

Noches de luna nueva

Luna sonreía a su camarada invisible en el firmamento nocturno. Las noches de luna nueva eran extremadamente bellas. 
"No siempre te veré, pero siempre estarás ahí, hermana". 

Agitó la cabeza, dejando que sus cabellos se meciesen con la suavidad de la hierba de los prados. Los días duros eran menos duros cuando la ciudad callaba y en su interior resonaban más las canciones que las presiones. 
Puede que todo la supere. Pero eso lo decidirá el tiempo, no su rendición prematura.

La pequeña cierra los ojos, perdiéndose el saludo de Heimdall desde lo alto. Nunca se ha planteado lo que significa la marca de nacimiento, y puede que sea mejor así.  

Algún día os contaré la historia de por qué Luna nació con la runa Algiz en el costado derecho. 
Pero alguien la cuida, y espera con toda su alma recibirla en Valhalla. 
Porque no todos los guerreros necesitan una espada para luchar. 

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