Pero prefiero flotar a
caminar como un muerto.
La
gente se movía de un lado para otro, una masa de cuerpos en direcciones
diferentes, ajenos a lo que ocurre a su alrededor, se esquivan en el frenético y deprimente baile. La
muchacha del tatuaje en el rostro sólo era una más de esas personas… Pero quizá
era la única que no caminaba como un muerto más.
Siempre
le había parecido sumamente curioso cómo cambiaba la actitud de la gente
dependiendo de si estaba en un pueblo o una ciudad. Y es que entre millón y
medio de habitantes, no llamaba la atención ni su blanco cabello ni la rosa negra del lado derecho de su cara, que nacía en su mentón y ascendía hasta
florecer en su sien. Las espinas estaban tan detalladas que parecían a punto de
desgarrar la piel, de destrozar la carne.
Una
lágrima asomó en su ojo, reticente a salir pero dándole un aspecto de humedad y
tristeza. Llevaba tanto tiempo triste… demasiado tiempo triste.
Recordó
la calidez de sus labios sobre su frente. Eso la reconfortó durante un
instante. Cuántas veces le había dado cariño sólo con esos gestos, inocentes y
llenos de amor. Pero ella allí estaba, caminando, triste una vez más… Y ya no
podría volver a ser curada con ese amor.
Ya
no estaba. No para ella.
Las
flores, salvo las de tinta, acaban marchitándose tarde o temprano. Siempre lo
había sabido.
La
lágrima se evaporó sin necesidad de expulsarla. Se había secado, poco a poco…
como le estaba pasando a su alma.
Aspirando
con intensidad el viento del este, helado y cargado de salitre, se preguntó a
sí misma si acaso seguía siendo humana…. Y si acaso tal cosa importaba en
absoluto.
Unas
sombras se dibujaron en el aire frente a ella. Sombras amigas o enemigas, eso
ya no lo sabía. Pero las sombras le hablaban, y aunque no conseguía entenderlas
del todo, la hicieron esbozar una media sonrisa; pequeña, tímida, pero sincera.
Llevaban
la alegría, el amor y la positividad que tanto necesitaba.
Una
palabra recurrente resonaba en sus oídos… y allí siguió aun cuando el fin del
crepúsculo se llevó las sombras consigo.
Puedes.
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