miércoles, 22 de septiembre de 2010

SUEÑOS DE LA VIGILIA

Aquí estoy de nuevo... aprovechando este diminuto espacio de tiempo que he podido coger el ordenador para dejaros un trocito de mí, porque me gusta compartirme con los pocos que tal vez lean algo de lo que digo.

Os voy a contar una especie de sensación, un sueño despierta que se apoderó de mí hace apenas unos días. Como he de recordarlo, espero que os de lo mismo que escriba en presente... porque así es como lo haré.

Bueno, pues allá voy,...

Estoy sobre un terreno amplio y despejado, cubierto de verde hierba, a bastante altura.
Es de noche: una noche sin luna, con solo el fulgor de las estrellas para iluminarla.
El viento es fuerte y frío, pero me gusta; me ayuda a pensar con claridad y no caer en el pozo sin fondo de mis fantasías.

Me siento con las piernas cruzadas, relajada, y cierro los ojos... Noto el aire cortante moviendo mi vestido y mi pelo.
Estoy triste, descorazonada. Pienso en la canción "What if?" de Simple Plan... Pues describe lo que siento, aunque sea en inglés.

"¿Y qué si cambio el mundo?¿Y qué si abandono mi camino?¿Acaso me recordarás?"

Abro los ojos; siento que una lágrima recorre mi rostro. No me recordará, porque nunca ha sabido lo que sentía en realidad...

Miro a las estrellas. Al menos ellas están ahí, consolándome como mejor pueden: sin juzgarme, sin hacerme preguntas; hacen su magia.
Suspiro.

Me tumbo boca arriba con las manos en la nuca, y miro a mis estrellas mientras muestro una sonrisa; una pequeña y triste sonrisa llena de resignación.

Nadie es dueño de su corazón. Ni tan siquiera yo.

Ya solo resuenan las palabras "Te quiero" en mi cabeza, recordándome el motivo de mi tristeza y mis lágrimas.


Es raro, muy raro.
Pero ahí se queda.


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