A veces nos llevamos sorpresas. Y da gusto cuando son agradables.
Ayer me llevé varias sorpresas agradables.
La primera, que una serie anime puede enganchar con mucha más facilidad que cualquier otra. Y eso a pesar de que al verlas se puede intuir que sus guionistas son hombres con muchas carencias afectivas, muy reprimidos sexualmente o algo por el estilo. Pero las series son interesantes.
La segunda, que puedo salir en Nochevieja. Dios, eso ha sido lo más raro de todo. El único año que no insisto absolutamente nada en salir, van y me dejan. En fin, más vale no tentar a la suerte. Por muy raro que sea, está muy bien... Lo malo es que no sé si quedarán entradas anticipadas... Esto de dejarlo todo para el último momento... en fin.
La tercera, que las cosas que se pierden dentro de casa acaban apareciendo tarde o temprano. Ha sido agradable encontrar mi multiusos de bolso. Me sentía poco peligrosa al no llevarla. Mi bolso parecía poco interesante, aburrido.
La cuarta y última, que los resfriados que parece que nunca se van a curar al final se curan. Y éste se ha curado justo antes de empezar el fin de semana. Perfecto.
Cuatro sorpresas en dos días. No está mal. No son muchas, pero son suficientes.
¿Qué sorpresas me deparará el día de hoy?
=)

