Take my hand and come with me.
A veces las personas no nos abren su alma de buenas a primeras. De hecho, es lo que suele suceder. Incluso hay personas que están a tu lado toda tu vida y a las que no llegas a conocer nada más que en su superficie.
Hay personas que aprenden a ocultar su alma, a esconder sus secretos para que nadie, ni siquiera los más observadores, puedan encontrarlos en sus ojos.
A la mayoría les parecen fríos, distantes, personas que no quieren llamar la atención y que no son demasiado importantes. Los más crueles puede que los ataquen por ser diferentes. Pero a mí no me engañan.
Porque yo sé que aunque no vea su alma está ahí, que tarde o temprano veré pruebas de su existencia y que será un alma más pura y bella de lo habitual.
Un alma extraordinaria.
Y es en el momento en el que estas personas se sinceran y plasman su esencia cuando mi corazón no puede abarcar mis emociones. Porque algo tan sencillo como un par de canciones pueden significarlo todo, pueden contarte en apenas siete minutos los mayores miedos, tristezas, alegrías y sentimientos de una persona.
Una vez más siento que han confiado demasiado en mí. No sé lo que vio para confiarme estas cosas conociéndome de apenas cinco o seis días.
Una vez más siento que no soy digna de ello, que no me lo merezco.
Espero no fallarte. Porque fallarte sería algo muy doloroso para mí.
Beyond night and day. Beyond heaven and hell.
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