Despiertas.
Has tenido un sueño,
pero no lo recuerdas.
Una lágrima cae,
por tu mejilla rueda:
al parecer, estás triste.
¿Soñaste con ella?
Quizá así ha sido.
Ojalá no lo sea.
Demasiado tiempo pasado.
Deberías haberla olvidado.
¿Sigues con las lágrimas?
Deberías pasar página.
Deberías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario