La niña soñó que no tenía piernas.
No había dolor, no había tristeza, lo único que no había eran piernas.
En el sueño, no recordaba haberlas tenido nunca. Estaba sola, y no parecía necesitarlas para nada, aunque claro, en el mundo de los sueños las posibilidades son infinitas. También en el mundo real, por supuesto, pero eso es algo que escapa a los ojos de todos aquellos que ya no son tan niños por dentro.
La niña sólo era una niña y, aunque no tenía piernas, no se sentía incompleta. Ni tan siquiera conocía el significado de esta última palabra.
Mientras soñaba, un niño apareció, o quizá estaba allí desde el principio y no lo vio hasta entonces. Él sí tenía piernas: largas y huesudas, como si hubiesen crecido demasiado deprisa, como si necesitasen un tiempo para adaptarse a su nueva condición. Eran un proyecto casi acabado de piernas. Se podía ver su potencial, pero, en aquel instante, eran grotescas.
Él la miró con desprecio. Ella, con extrañeza.
Dile algo bonito, vamos, niño, pues es ella quien sueña. Pero no se lo dirás, y sólo la mirarás como si no fueses tú el que tiene un vacío por dentro que intenta ocultar por fuera.
Intenta soñar un poco más, niño, es un consejo de alguien que no olvidó soñar y que una vez fue niña.
Aquel niño por donde vino se fue, y la niña lo olvidó. Siguió haciendo lo que se hace en los sueños: esto es, nada en particular. Y, cuando se aburrió, comenzó a caminar con las manos, riendo a cada paso. Su risa atrajo a pájaros de múltiples colores, pero estaban mudos, así que la única música con la que hacían coro a su risa era la producida por su revoloteo. Era inquietante. Era hermoso.
Cuando la niña despertó, no había aprendido nada del sueño, pese a recordarlo. Bueno.
"Qué sueño tan raro" pensó, y, con un bostezo, los ojos se frotó.
Como tantos otros cientos, el sueño fue olvidado. Pero, pese a todo, ahora permanece en vuestro recuerdo, hasta que decidáis deshaceros de él. Hasta que la niña no exista en vuestras mentes.
Hasta entonces, disfrutad del sueño de la niña que no tenía piernas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario