miércoles, 29 de agosto de 2012

Gummy bears (hug)

Todas las veces que veo ositos de gominola, todas, me acuerdo irremediablemente de mi angelito.

Me acuerdo del día en que decidí agregarlo al Skype después de una eternidad siguiéndolo. Me acuerdo de cuando me puse de acuerdo con Alberto para mandarle un bonito regalo de cumpleaños. Me acuerdo del día en que me planté yo sola, a punto de enviar el regalo, en la tienda de chucherías de mi pueblo.

Sí, me acuerdo de estar parada frente a todas esas deliciosas chuches, pensando en cuál sería lo bastante dulce para él. Ninguna lo era suficiente... Hasta que vi esa bolsa de ositos de gominola. Parecía que me estaban esperando.
Porque cuando pienso en ositos me viene a la cabeza algo adorable, cariñoso, dulce, con corazón muy grande y una capacidad de amar tremenda. Además, y esto es culpa de mi tremenda adicción a hablar, chatear y todo eso, no puedo evitar pensar en el emoticono que más me gusta de Skype. Sí, os hablo del " (hug) " que es un osito mandando un abrazo.

Me acuerdo de que lo puse en una bolsita granate a juego con el resto del regalo. Y me acuerdo de la ilusión con la que mandé el paquete.
Además, le dije en voz baja a esa cajita verde antes de dejarla en Correos: "No me falles pequeña, tu misión es muy importante, tienes que llegar a tu destino". Debí de ser muy amable, pues llegó antes de lo imaginado por ninguno de los tres implicados.

Y a día de hoy, también podré recordar con todo esto el hecho de que lo consideres lo mejor que te ha pasado en todo el verano, chiquitín.
Pero como vuelvas a llorar por algo así tendré que ir a secarte las lágrimas y a hacer el payaso un rato para que te rías de mí, ¿entendido?


(hug)

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