miércoles, 22 de diciembre de 2010

TRECE

Bueno bueno... Parece mentira.

Si me parece que fue ayer cuando tenía esa cara de bollo, cuando me decía "¿Jugamos?¿Jugamos?".

Esa especie de angelito sin malicia que se ha ido transformando, construyendo una personalidad bella y encantadora (aunque no de ángel precisamente, al menos no como lo era de pequeño).

Ahora ese enano ya me sobrepasa en estatura, y cuando me abraza como antes prácticamente me asfixia...

¡Pero es que Rafa ya tiene trece años!

Y menudos trece años... porque que yo sepa, tanto por mis recuerdos como por las historias que me han contado de cuando éramos unos canijos, no ha parado desde que nació...
=)

No se puede olvidar que fuiste tú quién se cargó la minicadena, porque era una buena idea colgarse de la gaveta lectora de CDs...

También que intentaste superar el Guiness de "mayor distancia recorrida en el interior de una cuna"...

Tú no eras Rafa, eras el pequeño Bam-Bam.

Aunque también eras un vaquero a lomos de un golden retriever con mucha paciencia (y no lo niegues que la perrita en cuestión aún vive para confirmarlo).

Y en tus venas corría algo de sangre japonesa y/o alemana, porque tu idioma particular era un cruce de ambos que nadie entendía.

Pillabas unos berrinches muy gordos, en especial cuando te llamaban Pepito Junior o cuando confundieron tu disfraz de manzana con un tomate...

Nunca aguantabas (ni aguantas) las películas salvo que sean de Harry Potter o del Señor de los Anillos... Aunque a veces te provocasen pesadillas (nunca olvidaré lo mal que lo pasaste con el perro de las tres cabezas, jeje).

Puf, has hecho tantas cosas que no sé cuáles poner y cuáles no... pero el caso es que eras un pequeño terremoto y no has dejado de serlo.


Y eres una persona estupenda, lástima que te regales tanto que tú mismo te quedes sin nada para ti... porque eso enfada a cualquiera, y no me gusta ver enfadado a nadie (y mucho menos a ti).
Bueno pues ya he hecho lo que quería: dedicarte algo, porque cómo bien sabrás esto de tener que estudiar hasta el último día tiene como consecuencia colateral que no tengas regalo por el momento.
Pero tu me perdonas, ¿no?

;)


No te olvides nunca de que te quiero un montón.

sábado, 27 de noviembre de 2010

NUESTRA CARTA DE DESPEDIDA

Carta dirigida a Frustración, en una tarde en la que mi cabeza no deja de dar vueltas.

Ay, Frustración, eterna compañera... ¿Cuánto tiempo llevamos juntas?
¿Cinco años?

¿Diez?

¿Toda mi vida?

Puede que incluso más tiempo.


Y en toso este tiempo, me has aportado EXACTAMENTE lo que sueles aportar a todo el mundo: esa horrible sensación de que mis intentos no van a ningún lado, que no conseguiré nada de lo que me proponga; esa mezcla de tristeza y decepción con su puntito de realidad cruel...


Me recuerdo al elefante del cuento.

¿No os lo he contado nunca? Pues es un cuento de Jorge Bucay que dice así (no os extrañéis de la primera persona, está contado desde el punto de vista de su autor, de ese genio de la escritura y la psicología):



Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales.
También a mí, como a otros, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacia despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra.
Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?
Yo tenía 5 o 6 años. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
-Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
"El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño."
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...


En
todos sus intentos sólo te tuvo a ti, Frustración; hasta que llegó el momento en el que se cansó de tus heridas y decidió no volver a intentarlo.
La lástima es que así te regaló la partida.

Era eso lo que tú querías: que se rindiera, que cayera en tu red y nunca pudiese separarse de tu recuerdo constante.


Muchas veces he estado en ese punto, en el punto de no seguir intentando nada. Por suerte, siempre ha habido algo que me ha devuelto al camino del intento: una mirada, una sonrisa cálida y sincera, una persona que se ha cruzado en mi vida, algo imperceptible e inexplicable, un ser de luz... cualquier cosa por la que merezca la pena seguir sin tomar el camino que tan fácil nos pintas, Frustración.


Es por eso que he decidido que quiero cortar nuestra relación.

Y esta no será una vez más.

Esta es LA VEZ.


La vez que será definitiva. Ya sólo seremos viejas conocidas, porque de ahora en adelante nuestros caminos se bifurcan, "querida".

Y no creas que no va en serio... Porque sé que piensas que será como en tantas otras ocasiones, que acabaré por volver contigo ¿a que sí?

Lamento decepcionarte.

Estoy tomando una decisión importante, y solamente mirando a mi alrededor encuentro cientos de cosas (creo que más) que me indican que estoy eligiendo la opción correcta.


Bueno, pues eso, que ya no quiero que sigas junto a mí.

Así que ya sabes.

Esta es LA VEZ en que te digo de corazón y con firmeza algo resumible en una palabra, simple, sin rabia ni rencor:



ADIÓS.



martes, 23 de noviembre de 2010

DE CÓMO UNO SE PUEDE DIVERTIR HASTA EN UNA CLASE SOPORÍFERA

Lo que escribiré a continuación lo redacté esta mañana, en una clase de Valenciano (bueno, si se puede llamar a eso clase).

Sí, aquí estoy, aprovechando mi tiempo en algo mejor que escuchar la larga perorata de cómo de bien vive mi "queridísimo" profesor... Es que no me interesa en absoluto, hay que ser sinceros. Prefiero estar aquí, garabateando unas líneas en mi agenda mientras mantengo en mi cabeza la canción DON'T CRY de Guns'n'Roses, que últimamente no hay quien la saque de mi memoria... (me acabo de acordar de algo relacionado que me ha hecho sonreír, pero no lo puedo contar, aún no, no quiero fastidiarle la sorpresa a una persona)

Ahora ha dejado de hablar de su ropa y de los zapatos de piel de ciervo, pero está explicando algo que ya ha explicado un mínimo de dos veces, así que para el caso... Va a obtener exactamente la misma atención que hasta ahora, al menos por mi parte.
En fin, resignación...

Supongo que debo hacer como Pendergast (un personaje de LA DANZA DEL CEMENTERIO, un libro fabuloso) que aprovecha cada momento de esos que la mayoría perdemos y luego tanto lamentamos haber perdido.

Qué divertido es tener una nube para transformar la realidad.

No sé, me apetecía escribiros mi paranoia del día,... Aunque la verdad es que es una chorrada como una casa.
Pero es cierto que me gusta aprovechar mi tiempo, ver el lado divertido hasta a la rutina, reírme sin motivo aparente y tener una vía de escape cuando no pueda hacer lo anterior.
Es otra faceta mía.
Y me parece que es algo positivo...

Porque SIEMPRE ES POSITIVO ENCONTRAR ALGO DIVERTIDO EN EL DÍA A DÍA.


viernes, 12 de noviembre de 2010

DE CÓMO SE REALIZA LA DESCRIPCIÓN DE UN SER QUERIDO

Esto... creo que es la primera vez que hago una entrada debido a una sugerencia de otra persona...
Pero supongo que se lo merecía, que tal vez no estaba de más dejar algo plasmado acerca de él.

¿Y qué decirle que no le haya dicho ya?

Un amigo fabuloso, tal vez el primero que me hizo comprender que se podían tener amigos tan buenos (a veces, mejores) como amigas.
Para imaginaros como es, pensad en que cree que soy "demasiado buena". ¡Yo!
Demasiado realista, a veces un tanto negativo y cabezota, pero ¿quién no lo es en alguna ocasión? Además, yo estoy ahí como el complementario, yo siempre en las nubes y con mi contagioso optimismo. Y cuando me estampo de mi nube de felicidad, él no me reprocha, simplemente está abajo, en el mundo real, con una colchoneta para que la caída no duela tanto.
Muy inteligente y despierto, aunque a la vez muy perro (aseguro por experiencia propia que no existe alguien que sea lo uno sin lo otro).

A ver que más me queda...

Un encanto de persona, que no cuenta las patadas que le ha dado la vida para mantener su faceta de duro, pero a mí no me engaña. Todos tenemos problemas, y cada uno hace lo que quiere con los suyos. Personalmente, yo agradezco que intente ayudarme con los míos.
Gustos musicales INCOMPATIBLES con los míos: menos mal que somos tolerantes, porque si no vaya tela...
Y bueno, no sé qué más decir, aparte de que siempre tendrás un sitio si me buscas... independientemente de que nos veamos cada vez menos....

Por cierto, si te estás leyendo esto más vale que captes la "directa indirecta" que acabo de soltar.

En resumen, creo que lo mejor que puedo decir de ti es que eres un fantástico amigo y que te quiero junto a mí.
(L)



¿Te ha gustado? Espero que sí, y espero que te dediques a leer mi blog de vez en cuando.
Un beso.

viernes, 24 de septiembre de 2010

PRÓLOGO

Esta historia la empecé, y nunca la terminé... y creo que ya va siendo hora de acabar todo lo inacabado.
Os dejo el prólogo, para que lo leáis a los que les interese...
Aunque no es precisamente literatura de primera clase, os lo puedo decir con absoluta certeza, dado que lo he escrito yo.

Ahí va...

La habitación estaba a oscuras. Por la ventana mal cerrada entraba el gélido viento propio de los días finales de diciembre.
Andrea se hallaba sentada en la alfombra persa de la habitación.
Tenía frío en el rostro, pero no le prestaba atención; su atención solamente estaba fija en el horrible artefacto que yacía entre sus manos. El cuchillo jamonero estaba ensangrentado, maculado de sangre fresca.
¿Cómo había llegado su locura a tal extremo? Ella no era una asesina, no podía serlo… Pero allí estaba, contemplando el cuerpo sin vida de la joven, vida perdida por su causa… ¿Y qué era la persona que mata, sino una asesina?
Para entender lo que a nuestra joven asesina le pasaba hemos de conocer toda la historia.
Aunque tal vez su historia no nos haga comprender la sonrisa que entonces asomó en su rostro, ni la malicia que atravesó su mirada antes de comenzar a asestarle puñaladas a su víctima ya muerta.Ah, y esto va por esa joven asesina: usé tu nombre porque me pareció oportuno, no tiene nada de personal... o acaso debería?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

SUEÑOS DE LA VIGILIA

Aquí estoy de nuevo... aprovechando este diminuto espacio de tiempo que he podido coger el ordenador para dejaros un trocito de mí, porque me gusta compartirme con los pocos que tal vez lean algo de lo que digo.

Os voy a contar una especie de sensación, un sueño despierta que se apoderó de mí hace apenas unos días. Como he de recordarlo, espero que os de lo mismo que escriba en presente... porque así es como lo haré.

Bueno, pues allá voy,...

Estoy sobre un terreno amplio y despejado, cubierto de verde hierba, a bastante altura.
Es de noche: una noche sin luna, con solo el fulgor de las estrellas para iluminarla.
El viento es fuerte y frío, pero me gusta; me ayuda a pensar con claridad y no caer en el pozo sin fondo de mis fantasías.

Me siento con las piernas cruzadas, relajada, y cierro los ojos... Noto el aire cortante moviendo mi vestido y mi pelo.
Estoy triste, descorazonada. Pienso en la canción "What if?" de Simple Plan... Pues describe lo que siento, aunque sea en inglés.

"¿Y qué si cambio el mundo?¿Y qué si abandono mi camino?¿Acaso me recordarás?"

Abro los ojos; siento que una lágrima recorre mi rostro. No me recordará, porque nunca ha sabido lo que sentía en realidad...

Miro a las estrellas. Al menos ellas están ahí, consolándome como mejor pueden: sin juzgarme, sin hacerme preguntas; hacen su magia.
Suspiro.

Me tumbo boca arriba con las manos en la nuca, y miro a mis estrellas mientras muestro una sonrisa; una pequeña y triste sonrisa llena de resignación.

Nadie es dueño de su corazón. Ni tan siquiera yo.

Ya solo resuenan las palabras "Te quiero" en mi cabeza, recordándome el motivo de mi tristeza y mis lágrimas.


Es raro, muy raro.
Pero ahí se queda.


jueves, 9 de septiembre de 2010

ESPERAR

La frase se la he tomado prestada a Pablo Neruda, puesto que me apetecía reflexionar sobre ella.
Aquí va esta frase...

¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?



Pues la respuesta es sí, quien espera sufre mucho más... Porque al esperar algo corremos el gran riesgo de sufrir una decepción, decepción que sufrimos la mayoría de las veces.
Si no esperas, no te decepcionará la situación, por muy adversa que sea ésta; lo único que podrá pasarte es llevarte una alegría inesperada (claro, porque no esperabas nada en especial...).

Y sabiendo esto, que la mayoría tenemos bastante claro, como humanos cabezotas que somos...
¿Qué hacemos?

Seguir esperando.

La cuestión de Pablo Neruda puede que trate sobre una de las grandes trabas de la humanidad para llegar a la plenitud.

Y es que es una de las cosas de las que debemos desprendernos para conseguir ser un poquito más felices.
Yo lo intento constantemente, y, a pesar de que recaigo la mayoría de las veces, lo sigo intentando... porque nunca se sabe, y por intentarlo nada se pierde...

Me marcho... y por favor, no me esperéis en otro momento, porque...
... quiero que seáis felices.

NO ESPERÉIS NI TAN SIQUIERA LO INESPERADO.
=)

lunes, 6 de septiembre de 2010

SIN CONDICIONES

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy,
hoy puedes contar conmigo.

Sin condiciones.



Esto es un cuento, un bonito cuento que encontré un día, por pura casualidad, en un libro en mi casa... Un cuento de esa persona que para mí es una gran fuente de inspiración: Jorge Bucay.
Intento leer a menudo este cuento, y pensar en todo lo que significa...
Pues yo, a veces, intentando cumplir la parte del "quiero que" olvido la parte del "sin"; olvido que mi deseo de ayudar puede ser excesivo y puede convertirse en todo menos en ayuda...

A todas esas personas que he querido sin pensar en que existiese el exceso: LO LAMENTO.
Pero lo más importante no es que lamente el pasado, sino que no pienso lamentar el futuro...
Puesto que ahora recordaré que el amor hacia vosotros conlleva la responsabilidad de no sobrepasarme, de no quitaros cosas que os pertenecen solamente a vosotros.

OS QUIERO.
SIN CONDICIONES.


ESPERANZA, NO DESAPAREZCAS

Sí, bueno,... He estado pensando en muchas cosas (vale, reconozco que puede sonar un tanto extraño que yo piense, pero es cierto).
Se me agotan mis formas de agotar el pesimismo de mis seres queridos... Siento que a ella se le está viniendo todo encima: estudios, ese incomprendido sentimiento de amor, y alguno más que escapa a mi escasa percepción.
Y yo intento y vuelvo a intentar evitar que se hunda más y más en ese profundo agujero de la desilusión y la desesperanza.
Porque sin esas dos cosas seríamos ciegos a todas esas pequeñas cosas apenas perceptibles que nos muestra la vida, presentes a cada segundo.

Y por conseguir que otros vean eso, yo misma olvido mis preocupaciones.
¿Qué importan?
¿Es una locura dejar el adictivo vórtice de autocompasión para dedicarme a mejorar, por poco que sea, la vida de otras personas?
Yo creo que no... pero si lo fuera, sería una entre otras muchas que agregar a mi colección.

Porque yo sostengo aquella frase que nos ha dejado Noam Chomsky:

"Si asumes que no existe la esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas".

Bueno, pues ahí queda; que cada cual la lea y piense lo que le parezca.
Pero yo seguiré demostrando que existe ese instinto hacia la libertad, esa esperanza, esas cosas que nos hacen sentir mejor y demuestran que hasta en la situación más negativa existe algo por lo que merece la pena luchar, resistir...

Como digo yo:

Si has tocado fondo, haz lo siguiente: Asume que estás ahí y utiliza el propio fondo para impulsarte con un gran salto hacia la superficie.

Y me marcharé dejando un mantra que me gustaría que todos tuviésemos presente en momentos de adversidad...

LA OSCURIDAD NUNCA ES TOTAL, PUES EXISTE LA ESPERANZA.

domingo, 29 de agosto de 2010

LA DIFICULTAD DEL OLVIDO

Hacía tiempo que no encontraba un espacio en mi tiempo para contaros mis locuras... aunque no creo que nadie las echara en falta, a excepción mía, claro.

Esta vez contaré algo a lo que llevo dándole vueltas tanto tiempo que ya es un revoltijo considerable.
Quizá la mejor palabra para describirme en estos instantes sea la siguiente:
Obsesionada.
Sí, eso es, y además con varias cosas.

¿Alguna vez os han dicho que no penséis en elefantes rosas?¿A que enseguida acude uno a tu rebelde cabecita?
Pues a mí me sucede algo similar.

La razón grita que no lo piense más, que lo deje pasar, que no lo conseguiré...
¡Pero también tengo una parte que se niega a obedecer esta vuelta a la realidad!
No quiero renunciar, no quiero perder algo simplemente por pura cobardía,
no consigo dejar de pensarlo en ningún momento del día,
no hay tregua.

Y no sé para vosotros, pero para mí un debate moral no es lo mejor que digamos para calmar la tempestad obsesiva que ya se ha desatado en todo recodo de mi ser...

No sé qué hacer, no, no lo sé;
pero me gustaría que se acabara de una vez.

Puede que la solución radique en intentar olvidar, olvidarlo todo, lo que ha sucedido y lo que me gustaría que sucediera...
Aunque, como él me ha dicho: "Olvidar cualquier cosa, ya sea buena o mala, es difícil".
¿Por qué tendrá siempre razón? (O casi siempre...)
Lo cierto es que no podría olvidar, al menos aún no, no todavía.

Acabo de recordar un par de frases muy bonitas que quiero que todos conozcáis:

"Que el temor a fallar no te impida jugar". Esta viene de una película Disney (algo tonta, la verdad, pero el mensaje me encantó).

"HAY COSAS QUE SABES QUE SON UN ERROR, PERO QUE DEBES HACER PARA COMPROBAR SI REALMENTE ERAN UN ERROR O UN ACIERTO EN TU VIDA". Esta frase, mucho más importante, viene de la serie estadounidense Cómo conocí a vuestra madre. Concretamente, es algo que Lily le dijo a Ted, y que Ted convirtió en una de sus creencias ciegas.


Ahora que lo pienso... otra vez he caído en la trampa tendida por mi subconsciente: otra vez estoy compadeciéndome por una tontería, otra vez he regado el brote de negativismo que pretendía erradicar para siempre... ¡así no conseguiré nada!

Retomando la frase del título... No lo olvidaré, es cierto, pero porque es algo bueno en mi vida...
¿Acaso importa el cómo?
¿Acaso importa el por qué?
Lo único que importa es que, de una forma u otra, por lo que sea, está en mi vida, y me ayuda a ser una mejor persona de lo que soy sin él.
Y eso me hace feliz.
Feliz.

Paciencia es lo único que necesito: paciencia para evitar la obsesión negativista, paciencia para que las partes implicadas en el debate agoten sus ideas, paciencia para que la tempestad se calme.
Paciencia que me ayudará con la felicidad.

Menos mal que mi parte positiva me rescata siempre, porque en caso contrario, ¿qué sería de mí?

viernes, 30 de julio de 2010

UN ALMA EN DOS CUERPOS


Dedicarle esto a alguien muy especial...
A una amiga; pero no una cualquiera.
Una que seguramente me asesinaría si alguien aparte de nosotras descubriese que estas líneas se refieren a ella.

Nuestra amistad se remonta a un tiempo del que no conservo recuerdos, pero lo único que se es que nos hicimos amigas y ya no nos separamos...
Le estoy tan agradecida por todo lo que ha hecho...
Pero todo es una palabra demasiado amplia, así que voy a concretar:

- Gracias por soportar mis desequilibrios emocionales
- Gracias por seguir junto a mí pese a la exclusión que sentía de pequeña (yo obviamente)
- Has estado en mis momentos depresivos y con todos mis complejos
- Aguantaste todas mis imprudencias y locuras de hace unos años
- También aguantaste, y sigues aguantando, mis cambios bruscos de humor
- Y no olvidemos mi extravagante forma de pensar en la muerte y en los órganos y demás...
- Gracias por no salir corriendo al darte cuenta de que cada vez tendrás que soportar más de mis bienintencionadas y raras paranoias
- Es estupendo que, aunque confío demasiado en personas que, lo reconozco, no lo merecían, tú nunca me has echado nada en cara, solo has estado junto a mí.
- Y no digamos ya el tema en el que nunca estaremos de acuerdo: la fe, la religión, y las cosas que escapan a la razón... esas cosas en las que yo creo y tú no.
- Además de un larguísimo etc... que no cabría en todo el ciberespacio! =)

Pues TÚ has estado ahí, demostrando que nunca he estado sola, por mucho que pudiera pensarlo. Y siempre has sabido, y sigues sabiendo, lo que necesito: a veces una sonrisa, tu compañía y ese abrazo que no me das pero que muestras en tus ojos; otras, un pequeño reproche dirigido a mí o a la persona que ha hecho que me ponga triste, reproche tras el cual no puedo evitar sonreír.

Pero tú no te reduces a este especial vínculo que nos une: eres mucho más.
Inteligente.
Creativa.
Con un corazón que se sale de lo habitual en nuestra especie: por mucho que la razón diga que está hecho de tejido muscular, yo te diría que es de algo más bello y valioso que el oro, ¡seguro!
Sincera... si no dice la verdad se calla.
Muy hermosa, tanto por dentro como por fuera. Y no porque lo diga yo (que también).
Despiertas simpatía en los demás, mucha más de la que serías capaz de imaginar.
No temes mostrarte como eres.
¿Sabes cómo creo que eres? ÚNICA E INIMITABLE.

Esto, ya sé que es raro viniendo de alguien que aún no tiene dieciséis años, pero me ha venido a la cabeza una cita de Aristóteles genial:

"UN AMIGO FIEL ES UN ALMA DIVIDIDA EN DOS CUERPOS"

Puedo afirmar que, aunque según esto todos estaríamos divididos, yo disfruto desde hace mucho tiempo de mi alma al completo, porque tu eres ese otro trozo de mi alma que habita en otro cuerpo.

Desgraciadamente, las palabras tienen sus limitaciones, y no me permiten plasmar todo lo que siento, pero hay algo que sí puedo decir: que nunca dejaremos de sorprendernos la una a la otra.
¡Jamás!

En fin... creo que me dejo algo (sería imposible no dejarse nada en una descripción tuya, eres tan amplia como,... una galaxia? Oye no va mal intencionado eh...).
Pero creo que puedo haberte hecho sentir algo incómoda, así que lo dejo ya. Y no te preocupes: nadie lee nunca nada de lo que escribo, así que...

GRACIAS POR SEGUIR JUNTO A MÍ

domingo, 18 de julio de 2010

ENCENDER EL INTERRUPTOR

.....
.....
.....
.....
.....
.....
.....

Gran espacio vacío en el que debería haber algo, o tal vez alguien,... y sin embargo no hay nada de nada.
No conozco el motivo, pero así es. Tal vez sea por el calor, o quizá porque cuando estás a gusto no tienes nada en lo que pensar.
Pero todo eso es pura conjetura, porque la verdad es que no lo sé y no creo poder descubrirlo, ni siquiera sé si me gustaría disponer de esa posibilidad.
Bah!! Estoy desvariando de nuevo! Porque cuando dejo rienda suelta a mi cerebro, casi de inmediato empieza a ser negativo y a decir cosas que no son ciertas.
¿La verdad? La verdad es ésta:
Ese espacio no está vacío, solo lo parece si no miras con detenimiento.
En él están todos los algos y los alguienes que me importan.
Y nada más.
Nada más que eso.
Y soy feliz. Tal vez podría serlo más, pero me conformo con este estado medio del que dispongo.
Mientras me permita ayudar a los demás a que haya algo de luz en sus vidas, no me importa.

Es que eso es lo más bonito que he conseguido hacer por los demás en estos casi dieciséis años que llevo sobre la superficie del planeta: iluminar la vida de otros.
Porque, desgraciadamente, hay muchas personas que viven en la oscuridad... ¡con lo fácil que es darle al interruptor de la luz!
Y como están demasiado ocupados hundiéndose cada vez más en su propia desgracia, yo cojo, me acerco, busco el interruptor y les vuelvo a encender la lucecita...
A veces cuesta, porque me han escondido ese interruptor (creo que una vez tardé más de un año en conseguir encenderlo totalmente, pero el caso es que lo conseguí). Pero yo soy muy perseverante, que es como decir que soy muy cabezota, y no me rindo.
Pese a que luego tal vez ni lo recuerden, o nunca se hayan dado cuenta, para mí es muy gratificante volver a ver una sonrisa auténtica en una cara que antes solo expresaba tristeza.
Está guay ser una iluminadora.
¿No os parece?

miércoles, 10 de febrero de 2010

POR TI

Sigo soñando contigo,
eres la luz de mi vida,
mas cuando soy realista
recuerdo tu lejanía.

Esa es la verdad:
no me amas, nunca lo harás...
en tu vida solo soy
una persona más
entre tantas que vienen
y van.

Triste parece; triste es.
Como el viento que mece al ciprés,
como los suspiros que acompañan
a esta triste parrafada.

"Tal vez, algún día,
descubrirás lo que siento".
En el fondo, sé que no es cierto.
Pero la esperanza da alegría.

No sé qué pensar.

Mi mente tumbos da, confundida, ahogándose en este mar revuelto.
Se bloquea, destrozada,
Y se deshace en lágrimas.
Llora por ti.


Por ti.